miércoles, marzo 01, 2006

Esa gran mentira llamada realidad

Ponle precio a tu corazón
y se devaluará a cada latido,
órganos son
monedas de cambio
y los años nos convierten
en harapos caminantes.
Bisoñada inmunda
de mis labios,
al Edén de los dos
marcharé a envenenarme.

La estrofa que nadie quiso escribir,
la escribo yo:

Soy la merienda del mundo
y la gente se destripa por vivir
de alguna forma
que alguien considere
más digna que matar.

Y me sobran versos.

.......

Una corteza llena de gusanos
que flota en agua salada
y que más...

Mentiras,
mentiras repletas de verdad
y la realidad:
nuestra interpretación
de nosotros mismos.

Blasfemia, ¿a quién?
(palabra inventada)
y las que aún se escribirán...

Mírate,
si no eres más que la involución
de una célula
reflejada en un espejo roído.
Como yo.