miércoles, marzo 01, 2006

Tus palabras

Tus palabras se deslizan
por el cadáver de mis recuerdos
hasta caer en forma de gota
sobre el charco sangriento
de la memoria.
Eres el vaho permanente
de mis suspiros,
el germen del amor
que palpita incesante
en lo más profundo de mi YO.
Medio corte en mi corazón,
(totalmente tuyo.)
Quiero abrazarte,
rodearte con mis brazos
y no dejarte escapar;
apretarte fuerte contra mí
y mancharte con mi herida.
Desidiosa endiosada
para mí y ante mí
tan natural como insolente.
Cada frase tuya
es una esquela a mi voluntad.
Eres el velo que cubre mi soledad
y la hace atractiva,
eres la fuente
de donde beben mis sueños,
la vela que apagada
me sirve de guía
y ayudándome de ella
me muevo en la oscuridad fantasmal.
Eres es desconcierto sinfónico
de mis deseos torturados.
El desencanto.
La astucia de negar
dos veces NO risueñamente
y trasladar la discusión a mi añoranza
haciéndome evocar el pasado
con tus palabras que se deslizan
por el cadáver de mis recuerdos
hasta caer en forma de gota
sobre el charco sangriento
de la memoria.